" Con las manos en los bolsillos de su pantalón de pinzas de los 80, y en la comisura de los labios el cigarrillo, observó a la mujer que entraba por la puerta. Llevaba una traje de dos piezas de un color que el definiría como gris, pero que sin duda, sus viejos compañeros los diseñadores, le hubieran dejado claro que era un gris nubloso... o similar. Cerrando los ojos negó con una sonrisa.
De cualquier forma, vestía elegante, era elegante. Parecía recién salida de cualquier revista de moda, pero lo mas importante era que estaba acercándose; e intentando evitar un sonrisa siguiendo el oscilante movimiento de sus caderas, espero paciente hasta que llegó donde él.
